LA REHABILITACIÓN (IV)

Por todo esto hay que promover cambios sencillos, prácticos, funcionales y cotidianos que pueden ir, desde hacernos responsables de nuestras cosas y aseo personal, hasta aprender a escuchar con prudencia y tolerancia. Visto todo esto parece que estamos hablando de un@ niñ@, y no estamos muy lejos de ello, puesto que la adicción es un agente que degenera o detiene el proceso de desarrollo de la personalidad y si, además, consideramos que la mayoría iniciamos el consumo en la adolescencia, podemos hacernos una idea del grado de inmadurez que se llega encontrar en nosotr@s. Por eso, entre otras razones, es tan importante el trabajo en grupo, propiciando la socialización esencial, reaprendiendo las formas de comunicación, la cordialidad, la ayuda a otros, el respeto y la contención y manejo de los impulsos.
La firmeza y sobre todo la coherencia, son los procesos de realidad que deben prevalecer en la rehabilitación, para conseguir hacernos entender que el mundo y nuestra propia realidad no son como  creíamos sino que, por el contrario, debemos aprender a aceaergiptar y vivir la realidad tal como se presenta, afrontando problemas cotidianos como la irritación, la tristeza, la alegría desbordada, los horarios de alimentación y descanso, la disciplina y aceptación de las normas y límites establecidos.